Abra de Acay
Texto: Matías Obregón

Salgo rumbo a Retiro (terminal de ómnibus de Bs. As.) y de alli, luego de desarmar la bici, y meterla en una caja, subí al bondi con destino a Salta. Viaje choto, no tomen Chevallier!!

Día 1
Martes 15: Después de 21 horas de viaje, mal comido y dormido, a las 17.30 empecé a pedalear hacia Campo Quijano (1600 m.s.n.m), desde Salta (1200 m.s.n.m). Ruta de asfalto (cemento), muy angosta y peligrosa. Llego un poco cansado, compro algunas provisiones y al camping. A dormir temprano.
Distancia: 33.36 Km., a un AVG de 17.7km/h en 1h.52 minutos. Y una max de 32 km/h

Día 2
Miércoles 16: A las 8.15 comienzo a pedalear, por la RN (ruta nacional) 51 y enseguida el ripio me recibe, por 25 Km. Luego asfalto nuevamente, y el desnivel que va aumentando, y a su vez, mi apunamiento (mal de altura). Jornada de sol, pero con viento muchas veces de frente, la ruta es mas que buena.
Comienzo a pedalear con un poblador de la zona, que va en una bici normalilla, sin cambios, y con una carga de 15 kilos de maíz. Un fenómeno. Yo con mi chiva de 24 velocidades y un peso total de 38 kilos. Este amable señor, que no podía entender que yo realice tal travesía, solo por gusto, para el, eso era un martirio. El viento golpeaba duro, mas de una vez, nos debíamos bajar y caminar porque era mas efectivo, y de paso le daba un descanso a mi tujes (culo) que ya empezaba a sufrir por el asiento. Este señor, me dijo que podía quedarme a dormir en el Arroyo Acay, en donde, en una casita blanca, me hospedarían sin drama.
Me separe de el, y seguí dándole al pedal, y la casita que no aparecía. Mi apunamiento y cansancio pudo mas, y me dispuse a dormir al costado de la ruta, en un refugio, de estos de concreto que son paradas de ómnibus, allí desplegué la carpa, sin armarla porque el viento la llevaría a mejores lares, y me metí dentro de mi bolsa, y con ella dentro de la carpa, como si esta fuese o fuera una frazada y así dormite, al estilo yugillo, o vagabundo, o vagamundo mejor.
Los camiones cargadísimos de minerales, pasaban cerca, durante toda la noche, y eran un motivo mas para no dejarme dormir. La luna, era redonda redonda, y daba una luz, preciosa, acompañando a un cielo límpido y puro.
Distancia: 100.65 Km. en 9horas 19 minutos a un Avg de 10.7 y un máxima de 48 km/h. Altitud: 3680 m.s.n.m

Día 3
Jueves 17: Con 4 grados debajo del punto de congelación, me levanto tempranito, y luego de armar la chiva, salgo con rumbo al Abra de Muñano, o Abra Blanco. Viento y mas viento, que casi no me deja avanzar, y hasta me tira de la bici, cuando intento bajar a sacar una foto en el cartel del Abra Blanco a 4080 m.s.n.m. Sigo viaje, con 4 Km. de descenso, en asfalto, pero que no los puedo aprovechar, ya que el bendito viento me frena y no me deja ir a mas de 20/25 km/h. Una vez terminado el descenso voy en busca, ya en camino de ripio, del cruce con la Rn 40, la mítica ruta Argentina, abandonada a la buena de Dios. A las 11.30 y cuando me faltaban aun 6 Km. para el cruce, cosa que me llevaría por lo menos una hora, me freno y le pregunto a un Don, si podía esperar en su cálida choza, hasta que amaine un poco el temporal.
Compartimos junto a el y su esposa, un poco de carne de llama, mis empanadas de pollo, y un buen plato de sopa de sémola. Todo acompañado de un buen mate cosido. Gente fantástica, que te dan hasta lo que no tienen, que viven en otro tiempo, con un paz, envidiable.
Ya repuesto, marche, luego de despedidas y de promesas de volver a vernos. Con muchas pilas, y fuerza, encontré la RN 40, allí, con rumbo sur, me aproxime hacia la cuesta que me llevaría al día siguiente al Abra de Acay, el paso carretero mas alto de América.
Por recomendación de Santos Gregorio Choque, el hombre que me brindo tan reconfortante almuerzo, me dirigí a la casa de los Miranda. Allí, me quede, en una piecita, siempre de barro, pero muy cálida. Compartimos fideos, con charqui (carne, en este caso de cabra, cruda y secada al sol) que se llevo un pedazo de muela y que todavía lo sufro.
Con muchos dolores intestinales, o cagando agua, me fui a la bolsa.
Distancia: 37.34 Km. en 4 h.43'a un promedio de 7.9 km/h. Max: 41 Altitud: 4040 m.s.n.m

Día 4
Viernes 18: 8 grados bajo cero, congelan el agua que quedaba en mis caramañolas. Me levanto al escuchar que dos hermosas llamas, andaban hurgando en mi chiva, por suerte no hubo daños.
Me despido de esta amable señora luego de un mate cosido, y salgo a la ruta, con la vista fija en la serpenteante ruta que asciende hasta perderse en las alturas. El ripio era manejable, y poco a poco iba ascendiendo.
La verdad que jamás había sentido tal sensación, estar realmente destrozado, sin poder soportar el peso de mi cuerpo, con arrugas en la nuca, y la cabeza que me estalla.
Con las ultimas fuerzas, sacadas no se de donde, meto el record de velocidad (20km/)de la etapa a 4800 m.s.n.m cuando un señor que venia en una camioneta que venia bajando, me dice que solo me quedan 600 metros para llegar.
Pedaleando llego al Abra, a las 13.15, habiendo salido a las 8.30, casi 5 horas para hacer 23 Km. a un promedio de 6.4 Km./h.
Con un viento infernal, intente sacar fotos, solo una salió por suerte. Después de 10 minutos allí arriba, comencé a bajar los 45 Km. de bajada hacia La Poma, adrenaliticos, llegando a 60 Km./h, y cayéndome de la chiva a 20 Km./h, con la fortuna de no hacerme daño.
Bordeando el río Calchaqui, y cruzando varias veces el río, llegando con las zapatillas empapadas. montañas de todos colores, con infinidad de minerales, que le daban a la angosta ruta, colores infinitos.
A las 18 llegue a La Poma (3015 m.s.n.m), con frío, y mas sucio que nunca. Pero feliz, por haber logrado la cima, después de tanto tiempo esperándolo.
Luego de una ducha, unas empanadas y a la cama. Esta vez en una humilde hostería.
Allí me entero que la familia que también se hospeda allí, al día siguiente sale en su camioneta para Salta, y como ando medio justo de tiempo, dejo la Cuesta del Obispo para pedalearla en otra oportunidad.
Distancia: 77 Km. en 7 horas, a 10.9 km/h y una máxima de 60km/h.
Al día siguiente salí, en la caja de la camioneta hacia Salta Capital.

Fin del viaje